Es el lema que acompaña la peregrinación de Don Bosco, Padre y Maestro de la juventud, que comenzó el 25 de abril en Turín -en el mismo patio en el que ha trabajado por el bien de tantos chicos- y que continuará por las presencias salesianas de todo el mundo. La reliquia del padre Fundador de los Salesianos estará en Guatemala del 31 de Julio al 4 de Agosto del 2010.
La presencia de la réplica de la imagen de Don Bosco que contiene sus reliquias es una ocasión para tomar en las manos su vida, imitar su fe y su amor al Señor, y continuar el trabajo educativo, evangelizador y misionero con los jóvenes, sobre todo los más pobres, escuchando sus gritos y atendiendo a sus desafíos.
En el año en que recordamos el 150º aniversario de fundación de la Congregación Salesiana (18 de diciembre de 1859) y en vistas a la preparación del bicentenario del nacimiento del santo en I Becchi, Italia (16 de agosto de 1815), el Rector Mayor de los Salesianos, don Pascual Chávez Villanueva sdb, quiso compartir con todos nosotros el sentimiento de “estar frente a su padre”, experiencia que vivió cuando estuvo delante de los restos de Don Bosco y que nos invita a vivir a nosotros también cuando estemos ante las reliquias que recorrerán las casas salesianas del mundo
El P. Luis Corral, SDB, Inspector para Centro América y Panamá, nos comparte
Al llegar la Urna con las reliquias de Don Bosco, debemos recordar que Don Bosco no viene a Centroamérica por los salesianos, ni por la Familia Salesiana. Don Bosco viene por los jóvenes y por toda la sociedad. El Sistema Preventivo para la educación de la juventud, hace que Don Bosco sea universal. Viene, pues, como santo y como educador a encontrarse con esos miles y miles de jóvenes que buscan sin saber muy bien qué buscan, y que mientras tanto se agarran de cualquier oropel que les ofrece la sociedad. El resultado es que muchos de ellos se van hundiendo en el vacío. Don Bosco sí sabe lo que los jóvenes buscan, aún inconscientemente. Los jóvenes, en el fondo, quieren ver a Jesús. A Él es a quien buscan cuando hablan de amor, libertad, justicia, verdad, paz,... Y Don Bosco sabe que esa búsqueda no debe quedar defraudada porque Jesús mismo es quien ha sembrado en ellos tales deseos. Don Bosco les trae un mensaje: Sólo Dios puede hacer feliz al ser humano.
Don Bosco no viene sólo por la Familia Salesiana, sino por todos los jóvenes del país. Pero ciertamente que Don Bosco viene también por nosotros. Es más, podríamos decir que viene sobre todo por nosotros. Para bendecirnos y animarnos. Ello nos llena de alegría y, al mismo tiempo, nos ofrece la oportunidad de hacer un examen de conciencia sobre nuestro ser y actuar como salesianos; sobre nuestra fidelidad a la misión de ser guardianes y garantes del Sistema Preventivo. Las personas esperan ver en los miembros de la Familia Salesiana, otros Don Bosco. Somos herederos de un gigante y debemos esforzarnos por mantener esa herencia.
San Juan Bosco (1815-1888), nació de una familia humilde el 16 de Agosto de 1815 en un pueblito "I Becchi... en Castelnuovo d'Asti (ahora Castelnuovo Don Bosco). Su santa madre "mamá Margarita" fue educándolo a la fe protegiéndolo de la prepotencia de su hermano mayor Antonio, que no quería que él estudiara... }
El niño quedó huérfano por la muerte del padre, pero bajo el cuidado de la madre, fue creciendo en edad y en gracia como el niño Jesús, lleno de ansia de santidad y de apostolado. Pequeñito ejercía la tarea de catequista en medio de los compañeritos, que reunía frente a la Iglesia transmitiéndoles lo que le enseñaba la mamá o lo que aprendía en los sermones del Párroco, y también divirtiéndolos con sus capacidades de pequeño saltimbanqui y de mago. Dotado de grande inteligencia, fue creciendo en el estudio: siendo pobre, fue alternando el estudio con el trabajo, para costearse los libros. Fue empleado en distintas actividades.
El 8 de Diciembre de 1841: se preparaba Don Bosco a rezar la Misa en la Iglesia de San Francisco de Asís. Un chico de 14 años (Bartolomé Garelli) estaba a la puerta de la sacristía mirando. El sacristán lo invitó a ayudar la santa Misa...El chico se excusa por no saber... el sacristán indignado fue a golpearlo con la caña de encender las velas y aquél se escapó.
Don Bosco, que vio todo esto se entristeció y dijo.: "Qué has hecho!! Es mi amigo...llámalo”.... El niño lleno de miedo, regresó y Don Bosco lo trató con mucho cariño y le hizo muchas preguntas. Las respuestas fueron todas negativas: Era un pobre huérfano, no tenía casa, dormía detrás de la puerta de alguna iglesia o bajo los pórticos de Turín, y no sabía nada de religión... Don Bosco lo invitó a rezar con él una Ave María y lo invitó a volver con muchos otros compañeros. En ese momento nació la Obra del Oratorio.
Don Bosco no tenía lugar para el Oratorio y fue juntando a los chicos en cualquier terreno baldío de las afueras de Turín... Cada domingo era un problema por las protestas de los vecinos, que acudían a la policía. Pero un día se le presentó un enviado del Sr. Pirando, que le propuso la venta a buen precio de un tinglado.... Don Bosco lo compró en cuotas.
Fue así la "Casa Pinardi" el primer oratorio estable, que fue creciendo de manera milagrosa hasta ser la casa madre de los salesianos con un complejo de grandes construcciones. Don Bosco fue un predestinado, figura de primer plano en la historia de la Iglesia y de la humanidad. Supo realizar una obra religiosa social de gran envergadura y con visión de futuro y sigue creciendo como árbol gigantesco, cuyas ramas se extienden en 124 países de los 5 continentes. Fue dotado de grandes dones naturales y sobrenaturales, como los grandes santos. Tuvo el don de profecía, el don de milagros. Se adelantó 100 años al Concilio Vaticano II y eso por su espíritu evangélico.